El Número 1


Su cuerpo asociado correspondería al Alma, y el nombre simbólico, o el conflicto, esto suele ser lo que describe el conflicto de ese número, es: Cabeza Versus Corazón.


El Alma es el primer cuerpo espiritual, es la razón de tu existencia. El Alma es el cuerpo básico, es el trocito de Dios que tú llevas dentro, la llama, el Espíritu Santo, como lo quieras llamar. El Alma es siempre la misma en cada una de tus encarnaciones. Cuando te mueres, tu alma, envuelta por el cuerpo sutil, que también es siempre el mismo en todas tus vidas, transmigra, sale de tu cuerpo, tu cuerpo se pudre, o lo queman, y cuando vuelves a nacer, esa misma alma, con ese mismo cuerpo sutil desciende, por decirlo que alguna forma, y se mete en un cuerpo en el vientre de tu madre.


El Alma es la identidad básica tuya y la esencia básica, por tanto si te fijar en el 1, es el 1, es yo, no es nosotros, es tu identidad básica, y siempre va acompañada del cuerpo sutil que la rodea, entonces el cuerpo sutil es como la cápsula en la que viaja


Las personas que tienen un 1 en el alma o en el karma son personas que suelen estar caracterizadas por ese conflicto, y suelen resolver hacia la mente, suelen ser personas que se auto controlan mucho, que no se dan cancha para expresar lo que siente, ni siquiera para saber lo que sienten. También te encontrarás personas que tengan un 1 muy marcado y que sean totalmente: la vida, el amor..., y llega la noche… ¿Y hoy donde duermo?


Esto se llama numerología tántrica porque es un estudio tántrico de los números. Tantra significa unión de opuestos, entonces todos los números que vamos a ver están definiendo un eje de pares opuestos, en este caso, esos serían los dos opuestos. Ese es uno de los conflictos que más marcados tienen en relación hacia afuera, en el karma, como se expresan en la sociedad, como son con la familia, etc.


Y entonces surge la pregunta ¿todos los de enero somos iguales?, y te entra una depresión. Pues no. Igual que en la astrología, en la astrología hay planetas lentos y planetas rápidos, si tu naces ahora o dentro de 2 horas, tu ascendente ha cambiado y ha cambiado un montón de cosas, pero si naces ahora o dentro de 1 mes, Saturno está en el mismo sitio prácticamente, o Plutón, está ahí clavado. Eso es una expresión de las cosas comunes que hay a nivel generacional, y hay ciclos dentro de ciclos, entonces toda la gente que nace en enero tiene una cualidad similar, no vamos a decir la misma, porque se comporta diferente, pero tiene una cualidad similar, toda la gente que nace en un año tiene una cualidad parecida, toda la gente que nace en una época, en un siglo, por ejemplo. Toda la gente que nace en este siglo el destino lo tiene como uno más que el Regalo Divino, toda la gente que nazca en el siguiente siglo, el Destino lo tendrá como dos más que el Regalo Divino.


Son componentes que son casi generacionales, o estacionales. Si estudias la carta astral de la constitución americana, o la declaración de la independencia, o la revolución francesa, ves que hay cosas que marcan toda una época, o sea, no es que ahora es así, pasa un segundo y ya todo es diferente, es una transición, nos movemos en ciclos cortos, dentro de ciclos largos, y dentro de esos ciclos largos, pues se está moviendo toda la galaxia y está girando todo, y todo eso está incidiendo, y la forma en que eso se refleja en los números es así, que toda la gente, del mismo mes, por ejemplo, tiene un número en común, y toda la gente del mismo año tiene otro número en común, y así sucesivamente, pero eso no significa que todos sean iguales, porque cada uno va a vivirlo de una forma diferente.


Hacia lo que debemos trabajar es aprender a expresar o llevar la expresión de nuestros números hacia el equilibrio, o sea, no hacia ninguno de los dos extremos, sino hacia un equilibrio flexible, no rígido, en el que nos movamos de una forma natural, coherente, y sobre todo que nos permita ser felices, porque nadie va a ser enteramente feliz, ni el que tiene la hipoteca pagada cuando tiene 24 años, porque se ha dedicado solo a eso, ni tampoco el que se ha dedicado al amor, las nubes y tal, y a la hora de cenar dice tengo un hambre…

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